Adolescentes de La Mariscal aprenden sobre la empatía

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El Municipio de Quito a través de la Secretaría de Salud validando la importancia de una buena salud mental, el buen trato, la comunicación asertiva y las relaciones interpersonales, implementó el taller presencial de empatía y habilidades sociales en la Casa Somos “El Ejido” con la participación de adolescentes y jóvenes de la Zona La Mariscal

El Taller trato el tema de la empatía como la capacidad de saber qué le pasa a la otra persona y de comprender sus sentimientos. Tanto en el entorno del aula estudiantil como en la vida misma, y comprender de que se trata de una emoción básica para regular conflictos y aportar lo mejor de nosotros en la convivencia

Participaron del taller de salud mental: hijos de comerciantes del sector, jóvenes moradores del barrio, adolescentes en movilidad humana y personas con capacidades especiales.

Se destacó el tema de la importancía de la empatía, especialmente en una época donde la fragilidad emocional de las personas es bastante grande y los malos tratos son frecuentes, la empatía se vuelve una cualidad indispensable para ser una buena persona.

La profesional de la salud municipal utilizó dos técnicas lúdica y participativas para que los chicos y chicas puedan sentir lo que el otro siente (Ejemplo: Vendarse los ojos y ser guiados) y la otra con una reflexión final sobre la actividad realizada.

A través de estas metodologías participativas y dinámicas se promueve el fortalecimiento del trabajo en equipo y una adecuada comunicación individual. Los jóvenes participantes resaltaron la importancia del manejo del respeto y tolerancia hacia individuos con diferentes situaciones de vida.

Se analizó varias ventajas de ser empático:

  • Las personas empáticas tienen un círculo social más amplio.
  • Se logra ser mucho más persuasivo. La capacidad de entender y ponerte en el lugar del otro permitirá saber qué puedes ofrecer a esa persona para que confíe en ti.
  • Los empáticos se comunican de forma eficaz y suelen tener unas relaciones sociales más satisfactorias porque habitualmente hablan de cosas que importan a los demás.
  • Se mejora la capacidad de liderazgo y motivación cuando se empieza a entender los deseos y necesidades de la gente.
  • Se comprende rápidamente qué les pasa a los demás a través del lenguaje no verbal, y se podrá reaccionar en consecuencia.

Al final de la jornada, las chicas y chicos generaron su compromiso personal y de equipo para trabajar con sus pares generacionales con el fin de reducir al mínimo el rechazo o discrimen. Así mismo, la participación de las actividades permitieron fortalecer la confianza mutua y la autoestima personal y del grupo de jóvenes.

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