Conversatorio científico al respecto de la variante Ómicron en el contexto de festividades en el DMQ

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido el 26 de noviembre del 2021 a la variante B.1.1.529/Ómicron del SARS-CoV-2 como «variante de preocupación»; por lo cual, el Municipio Metropolitano de Quito, a través de la Secretaría de Salud, convocó a un Conversatorio con la Academia, misma que contó con la participación virtual de autoridades del Distrito Metropolitano de Quito como la señora Vicealcaldesa, Dra. Brith Vaca; el Señor Secretario de Salud, Dr. Francisco Viteri; funcionarios de Secretaría Metropolitana de Salud y destacados científicos de distintas universidades del país, con el fin de conocer la realidad a nivel mundial acerca de esta nueva variante la misma que, actualmente constituye el foco de atención a nivel global. Esto, para determinar las posibles implicaciones que tendría en la población que reside en el DMQ.

En la variante Ómicron se han identificaron 43 mutaciones: 32 en la proteína de espiga y 15 en la proteína de unión al receptor RBD, lo cual puede relacionarse con un aumento en la transmisibilidad, así lo manifestó Paúl Cárdenas, PhD. en Ciencias Genómicas de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

El Investigador Esteban Ortiz de la Universidad de las Américas mencionó que las vacunas reconocen la huella digital del virus: “la proteína Spike; sin embargo, si esta proteína muta, la vacuna podría perder efectividad, lo cual podría ser el caso de Ómicron; sin embargo, los datos son preliminares y por lo tanto, se refuerza la importancia de completar los esquemas de vacunación”.

Por su parte, Daniel Simancas, Director del Centro de Epidemiología de la UTE, indicó que “es probable que la eficacia de la vacuna esté disminuyendo, por eso se observa un nuevo incremento en la ocupación de camas tanto en hospitalización como en UCI, especialmente por adultos mayores, quienes ya fueron vacunados hace 6 meses aproximadamente, por lo cual es urgente que la población acuda a colocarse la dosis de refuerzo”.

Asimismo, para el estudio de esta variante, es vital un enfoque integral que, tome en consideración el resto de enfermedades crónicas no transmisibles, que durante la pandemia, no fueron de atención prioritaria; así, como el abordaje de los determinantes sociales de la salud, indicó Fadya Orozco, investigadora de la Universidad San Francisco de Quito.

“Es necesario garantizar medidas de bioseguridad en los eventos programados para las fiestas de la ciudad y además que la población sea cauta” mencionaron María Fernanda Rivadeneira y María Belén Mena, investigadoras de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y de la Universidad Central del Ecuador, respectivamente.

La evidencia científica disponible por el momento aún es limitada, como coinciden todos los académicos. El llamado a la ciudadanía es ahora más que nunca a mantener las medidas de bioseguridad, el uso correcto de mascarilla, el lavado de manos, distanciamiento social y recibir el esquema completo de vacunación con su dosis de refuerzo, según corresponda.

El anuncio de una nueva variante recuerda que la pandemia no ha terminado. En estos momentos es fundamental ser cautos, pero no alarmistas.

La reactivación económica en el contexto de las festividades que se aproximan, se debe realizar de manera responsable, en función del cuidado de la salud.

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