Se dictaron charlas de bioseguridad y prevención en la parroquia de La Merced

La Secretaría de Salud mediante del personal técnico de la Unidad Metropolitana de Salud Centro (UMSC), visitaron la parroquia de La Merced para brindar charlas de bioseguridad y prevención de salud a los comerciantes del sector rural.

El objetivo es brindar concejos prácticos de bioseguridad que permitan impulsar sus negocios hacia una saludable reactivación económica de la parroquia, construyendo, junto a la comunidad, acciones de seguridad relacionados a temas de salud.

La charla se realizó en el auditorio del Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial, allí se reunieron varias organizaciones de comerciantes, quienes participaron activamente de los diferentes temas tratados.

El doctor Jorge Erazo, parte de la brigada municipal, señaló “más de un año después del inicio de la pandemia, lavarse las manos sigue siendo una de las mejores acciones para evitar el contagio de Covid-19”.

Destacó la importancia del uso del jabón, mismo que diluido en agua es suficiente para romper y matar a muchos tipos de bacterias y virus, incluyendo al coronavirus que sigue propagándose alrededor del mundo. El secreto del impresionante poder del jabón es su estructura híbrida, manifestó el doctor Erazo.

Cuando se lava las manos con agua y jabón, rodea cualquier microorganismo de su piel con moléculas de jabón. Las colas hidrofóbicas de las moléculas de jabón que flotan libremente intentan evadir el agua. En el proceso, se introducen en las envolturas lipídicas de ciertos microbios y virus, y la abren a la fuerza, explicó.

El experto recordó que, en el transcurso del día, todo tipo de virus y microorganismos se adhieren a la piel provenientes de objetos, personas y en el ambiente. “Cuando sin darnos cuenta nos tocamos los ojos, la nariz o la boca —un hábito que ocurre con una frecuencia alta hasta de cada 2,5 minutos— brindamos a los microbios potencialmente peligrosos un portal a nuestros órganos internos”, dijo.

El lavado de manos con agua y jabón es una de las prácticas claves de la salud pública que puede reducir de manera significativa la tasa de contagio de una pandemia y limitar el número de infectados.

Cada comerciante, participó de la técnica correcta del lavado de manos y generó el compromiso de hacerlo más frecuente, especialmente quienes expenden alimentos en el espacio público.

Los temas de capacitación en bioseguridad comprendieron el uso correcto de la mascarilla, lavado de manos, distanciamiento físico apropiado, limpieza de superficies, eliminación de desechos, higiene del manipulador, recomendación de empaques de alimentos para llevar y uso de prendas de protección.

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